“HAY MUCHOS CLICHÉS ACERCA DEL BUDISMO” Luego de estudiar Comercio Internacional y de trabajar en una trasnacional, Rodrigo se convirtió en Lobsang Tönden, uno de los dos monjes budistas mexicanos del mundo Venerable Lobsang Tonden Qué significa su nombre? En tibetano, Lobsang significa el de mente bondadosa y Tönden es: que posee significado. ¿Usted lo eligió? Cuando te ordenas, tu maestro te da el nombre. Lobsang, es el nombre del linaje, es como el apellido. ¿Lobsang o Rodrigo? Rodrigo lo uso sólo para cuestiones oficiales, pasaporte y cosas de esas. ¿Cómo se involucró en el budismo? En la escuela leí algo del Buda y del Dalai Lama y me gustó, pero hasta ahí. Después me encontré un libro en el que empecé a ver ideas que me llamaron mucho la atención. ¿Por qué? Porque encontré algo práctico para mi vida. Más que las vías filosóficas o cosas más profundas, en un principio me llamó más la atención que ahí encontraba cierto aspecto práctico para lo que yo vivía en aquellos momentos; por ejemplo, cómo trabajar con mis emociones y con mi mente. ¿Cómo se transformó esa simpatía en una vocación? Mi vida estaba bastante bien armada, no tenía eso de que: “se ordena, porque no le va bien”. Al contrario, tenía una carrera universitaria, planes de hacer una maestría, | un trabajo en una empresa trasnacional. Pero poco a poco comencé a estudiar más y sentía la inquietud de ordenarme, aunque nada en concreto, era como cuando alguien dice: me gustaría algún día ir a Hawai. Hasta que un día lo decidí. ¿Cómo lo tomaron en su casa? Primero se espantaron, se sacaron de onda, pero al paso del tiempo fueron conociendo a mis maestros, a más monjes y monjas, y ahora ya están bien. ¿Qué hace un monje budista? Puede hacer muchísimas cosas. Si vives en algún monasterio te dedicas a estudiar, a meditar, a las labores del monasterio. Si estás fuera participas en otras actividades: comunicación, organizar cursos, actividades sociales, depende de la situación y del lugar. Yo participo en un proyecto que se llama “liberación en la prisión”. ¿En qué consiste? En dar cierto apoyo a aquellos reos que estén interesados en aprender a meditar, se les hacen visitas regulares y se les trata de dar un apoyo para trabajar con sus problemas internos. Es una experiencia muy enriquecedora porque ellos piensan que uno va a ayudarlos, pero ellos te ayudan mucho más a ti. ¿Los monjes budistas son vegetarianos? | Retrato hablado: por Juan Carlos Núñez Bustillos | Esa es una decisión personal, hay monjes que no son vegetarianos. ¿Es cierto que defienden a las moscas y a las cucarachas? Hay muchos prejuicios y muchos clichés hollywoodescos acerca del budismo. Sí hay un respeto por la vida porque si podemos evitar una acción negativa pequeña, es mas fácil evitar una grande. Matar no debe de ser la primera ni la única opción, hay que buscar otras formas. ¿Ni al zancudo que no deja dormir? Hay muchas opciones, puedes dejar la puerta cerrada para que no entren. Hace poco tuvimos un retiro en la playa y por la tarde los mosquitos te comían. Si quisieras matarlos a todos nunca acabarías, entonces una compañera consiguió un repelente que no los mata. Hay opciones. ¿Es karateka? (Risas) Es también es un cliché. Una vez en Puebla nos subimos a un taxi y yo traía unas pinturas en unos tubos de los que usan los arquitectos para guardar sus planos. El taxista me preguntó: “¿Ahí adentro traen las espadas?” (risas). Se ha relacionado a algunos monjes budistas con las artes marciales, pero no es lo común. disparos “La experiencia más ‘paranormal’ que ocurre es la compasión y el amor genuinos” “Al principio mis papás se sacaron de onda” perfil Nació en el DF, el 24 de mayo de 1980.Era bebé cuando llegó a Guadalajara, donde pasó su infancia y parte de la juventud. A los 19 años comenzó a conocer el budismo que ha aprendido y practicado en Francia, Estados Unidos, España y México. Hace unos días recibió del Dalai Lama la ordenación completa ¿Qué es lo mejor que le ha dado el budismo? ¡Híjole! Una cierta estabilidad interna, una medicina para mi mente, por decirlo así. ¿Qué extraña de su vida anterior? Algunas cosas (risas), pero creo que extrañaría más si regresara a mi vida anterior. ¿Cuando está en el monasterio no se le antoja de repente una torta ahogada? Bueno... (risas) extrañar extrañar, no porque en todos los lugares hay cosas ricas para comer. Cuando piensas: “extraño hacer esto” y te pones a pensar, luego dices: “bueno, no estoy haciendo eso, pero estoy haciendo esto otro y prefiero estar haciendo esto”. Quizá lo que extrañe es levantarme tarde. ¿Son muy madrugadores? Hay órdenes que son más madrugadoras, personas que se levantan antes que nosotros, entonces es muy relativo. ¿A qué hora se levantan? A la cinco y media o seis de la mañana, y en el monasterio antes. Como a las cuatro y media o cinco. ¿Cómo es un día en el monasterio? Te levantas y tienes media hora para vestirte y asearte. Luego vamos a la sala de meditación y empezamos las postraciones que son una práctica de meditación en movimiento en la que bajas al suelo, como hacer lagartijas. Siguen las sesiones de meditación y recitamos oraciones. Acabamos más o menos a las siete y media, desayunamos y luego haces las labores que te tocan del monasterio. A las once y media empieza el estudio hasta la una, comemos, tienes un tiempo libre y luego te reincorporas a tus labores normales. Como a la siete empezamos con la meditación de la noche hasta las ocho y media. No hay cena, pero quien quiera se puede preparar algo, luego vas a la biblioteca, a tu habitación, al jardín o paseas por el monasterio hasta que te vas a dormir. ¿Es cierto que no quieren sentir emociones? Es cliché también. Los lamas tibetanos son las personas más felices que he conocido. El budismo no pretende reprimir las emociones, ni se trata de no sentir o de hacerte una persona fría, sino más bien de cultivar emociones positivas y eliminar emociones negativas. ¿Tampoco se encajan alfileres para vencer al dolor? (Risas) No, ni nos acostamos sobre camas de vidrio, ni levitamos. La experiencia más “paranormal” que ocurre es la compasión y el amor genuinos, ese es el milagro. |