| Escrito por FPMT,
on 25-10-2007 22:46
|
Visitas : 659 |
Favoritos : 51 |
Publicado el : HH, HH |
Por Su Santidad el Dalai Lama
La mayoría de los religiosos renuncian a la vida en familia. El celibato, por diferentes razones, es considerado como algo importante en numerosas tradiciones espirituales. Según la tradición budista, para alcanzar la iluminación hay que liberarse de los venenos mentales, comenzando por los más ordinarios. Ahora bien, uno de los principales venenos, aquel que nos encadena al ciclo de la insatisfacción recurrente conocido como samsara, es el apego. Si estudiamos los doce eslabones de surgimiento dependiente, que es la forma en que los budistas llamamos a las distintas
Consejo de corazón a los religiosos, monjes y monjas Por Su Santidad el Dalai Lama | La mayoría de los religiosos renuncian a la vida en familia. El celibato, por diferentes razones, es considerado como algo importante en numerosas tradiciones espirituales. Según la tradición budista, para alcanzar la iluminación hay que liberarse de los venenos mentales, comenzando por los más ordinarios. Ahora bien, uno de los principales venenos, aquel que nos encadena al ciclo de la insatisfacción recurrente conocido como samsara, es el apego. Si estudiamos los doce eslabones de surgimiento dependiente, que es la forma en que los budistas llamamos a las distintas |  | etapas de nuestra sujeción al samsara, nos daremos cuenta que sin el apego y la puesta en práctica del mismo, el karma adquirido en el pasado no podría surtir efecto. Entre las distintas formas de deseo, el deseo sexual es el más poderoso, ya que implica el apego simultáneo a cinco objetos sensoriales: la forma, el sonido, el olor, el gusto y el tacto. Por esta razón, para trabajar con el apego, atacamos primero al más ardiente. Después procedemos del más grande al más sutil. Al disminuir así el apego y cultivar la satisfacción, progresamos en la vía del desapego. Este es el punto de vista budista. En lo que respecta a otras tradiciones religiosas, cada una da su propia explicación.En el plano práctico, los votos monásticos que implican el celibato liberan a los que los toman de responsabilidades que encadenan. Las monjas y los monjes que pueden apartarse de la vida mundana, no tienen que preocuparse por la opinión de los demás. Se visten sin tener que gastar mucho y sus necesidades materiales se reducen al mínimo. Cuando alguien se casa, en cierta forma está atado, lo quiera o no, a un cierto número de convencionalismos sociales. Los gastos son mucho mayores que cuando se está solo; y cuanto más se gasta, más hay que trabajar, calcular y planear. Cuanto más se trabaja y se hacen planes, más nos enfrentamos a fuerzas adversas, y más tentando se está a llevar a cabo acciones que perjudiquen a los demás. Optar por una vida como la de las monjas y monjes cristianos, que rezan cinco o seis veces al día, además de leer y meditar, se le conoce como una vida de renuncia, en la no se opta por tener una vida en familia, por lo tanto no se sigue casi ninguna actividad mundana ni ningún fin mundano. Esto aporta unas ventajas inmensas. En el momento de la muerte, el renunciante está más sereno. Los demás tienen a menudo numerosos motivos de inquietud. Gran parte de los religiosos o monjes se dedican a instruir a los demás. El erudito y filósofo tibetano Tsongkhapa, decía que cualquiera que sea la vía espiritual que se siga, no es conveniente querer transformar al otro sin antes transformarse a uno mismo. Si enseñamos, por ejemplo, los perjuicios de la ira, no deberíamos caer en ella. Ya que si lo hacemos, no nos costará trabajo convencer a los demás. Lo mismo sucede si predicamos la moderación a los deseos y la satisfacción. El vestir humildemente es importante, ya que he visto monjes que visten de manera ostentosa y que llevan relojes rolex... A propósito, ¡yo también tengo uno! Lo tengo desde que escapé del Tibet, sólo que la pulsera no es auténtica. Lo importante es que Buda predicó la humildad y la entrega a los demás. Él decía que había que enseñar a los demás según sus necesidades y comportarse uno mismo conforme a lo que enseña. Entonces, como monjes y monjas, pongamos en práctica los preceptos antes de entregarlos a los demás. Revisado el : 25-10-2007 22:46
|
|
|